El peeling químico es un tratamiento médico estético, que consiste en eliminar las células dañadas y envejecidas del rostro, consiguiendo estimular la renovación celular, logrando una piel rejuvenecida y luminosa. 

Este tipo de tratamiento está dentro de lo que conocemos como medicina estética facial, la cual tiene como objetivo recobrar la firmeza y luminosidad del rostro mediante diversos tratamientos, todos ellos, mínimamente invasivos. Con ella, los resultados se ven reflejados en un estado óptimo de la piel, eliminando todas aquellas marcas o señales del paso del tiempo. El resultado ayuda a que los pacientes se sientan mejor con su imagen y aumente su autoestima. 

Somos seres diferentes y con necesidades particulares, por ello, podríamos hablar de diferentes tipologías de peeling químico, y todas ellas, se adecuan a cada caso. Partimos de dos grandes tipologías, en primer lugar, los tipos de peeling según la profundidad del tratamiento, en el que encontraríamos: el peeling químico superficial, peeling químico medio y el peeling químico profundo. En segundo lugar, los tipos según los ácidos utilizados, en el que encontramos: el peeling glicólico, peeling láctico, peeling beta, peeling vitalize, peeling para unificar el tono, peeling pirúbico, peeling mandélico, peeling yellowpill, peeling TCA para la queratosis actínica, peeling aceláico para pieles sensibles y el peeling Amelán. 

Los beneficios del peeling químico facial son: reducción de las arrugas leves y líneas de expresión, corrección del daño ocasionado por una exposición prolongada al sol, corrección de cuperosis, corrección de secuelas de acné, regulación de secreción sebácea, disminución de la apariencia de las cicatrices, combate problemas de pigmentación, mejora la textura y el tono de la piel, multiplica la efectividad de los productos de cuidado facial y revela una piel más bonita, radiante y de aspecto rejuvenecido. Este tipo de peeling, también puede ayudar a reducir manchas, pecas o hiperpigmentación. 

Los tratamientos tienen una hora de duración, y previamente, sería necesario realizar una higienización profunda de la dermis, evitando utilizar productos que contengan AHA, BHA, peróxido de benzol y retinol, así como evitar exfoliaciones en la piel. Después de su realización, resulta de vital importancia hacer hincapié en mantener una buena hidratación y nutrición durante una semana, para que los resultados sean los esperados. 

Deja una respuesta